EL VERDADERO
AMOR PURO
El verdadero amor puro, nace de la autenticidad y no de
la necesidad. Requiere soltar la posesión, reconocer al otro como sujeto
autónomo y elegirlo sin condiciones. El camino hacia el amor objetivo requiere
honestidad consigo mismo, no en la negación de lo que no cumple con un ideal
espiritual. La falsa espiritualidad surge cuando se proyecta perfección,
negando el lado oscuro (la sombra) y dejándose llevar por los atributos del EGO
— estado NO real del Ser Interno.
El amor verdadero nace del sacrificio del EGO, no de su
narcisismo. Requiere enfrentar las propias proyecciones externas —deseos— e
integrar lo oscuro y asumir responsabilidad.
Es Iluminar a ese lado oscuro (sombra) —no ocultarla tras una fachada de
una "falsa luz"— sino en permitir un crecimiento auténtico.
El amor objetivo no suprime las emociones, sino que las
transforma desde un centro emocional "limpio": libre de proyecciones,
apegos y condicionamientos. Actúa desde el ser auténtico, más allá del EGO,
permitiendo una empatía genuina, desinteresada y con una conexión profunda sin
necesidad de control o posesión. Este amor al integrar las emociones: reconoce,
comprende y regula los sentimientos sin negarlos. No es frío ni aislado, sino
plenamente desde el Corazón Interno Consciente.
Las verdaderas emociones y sentimiento surgen desde el
alma, y no a través de la mente —sin reprimirlos— con ConSciencia, no desde el
impulso. Es un proceso de tomar Conciencia de las emociones que se emiten y
abrirse el camino hacia la Compasión y la al SENTIR —empatía genuina que
trascienden sobre el mundo material.
La empatía —emocional puro— es un precursor del amor
compasivo. No se trata de eliminar las emociones, sino de purificar el centro
emocional —alma— y actuar a través de ella, no desde el EGO. Solo así se puede
amar profundamente con libertad y con una profunda responsabilidad.
Sentir y experimentar las emociones —en lugar de
reprimirlas o proyectarlas— es esencial para liberarlas conscientemente. Es
necesario la integración de la sombra y no buscar eliminar el dolor, sino a
través del amor y la compasión. El proceso del cambio debe ser profundo y
gradual: requiere el deseo profundo, la voluntad y constancia. Solo así se
logra abrir el camino del alma y tome las riendas de sus vidas.
Las relaciones no son un fin, sino son experiencias para
su autodescubrimiento. Actúan como espejos que reflejan sus sombras, virtudes y
puntos ciegos. Lo que irrita o admira en otros suele ser un reflejo de lo no
integrado en ustedes. El reto está en no proyectar, sino en mirar con
coherencia y entendimiento lo que el otro revela. Un espejo generalmente se
percibe como impactante o desagradable. Esto se debe al hecho de que, si el
espejo es bueno, entrará en conflicto con los filtros subjetivos de percepción
que la mayoría de las personas mantienen respecto de sí mismos.
En otras palabras, la autoimagen de las personas está más
o menos basada en mentiras a sí mismo y en la medida en que el espejo alcance
su verdad intencionada, desafiará estas mentiras. Un espejo auténtico —ya sea
una persona, situación o revelación— suele percibirse como impactante porque
confronta las mentiras del EGO, que sostienen la autoimagen. Cuando el espejo
es claro, refleja la verdad, generando conflicto con la ilusión de perfección o
superioridad que muchas personas cultivan.
A medida que se aprenden las lecciones de las
experiencias de vida —se adquiere conocimiento y entendimiento— se comprende a
las emociones y al trabajarlas con Conciencia se elevaran progresivamente. Este
proceso despierta su centro Superior —la ConSciencia del alma emocional de amor
puro— desde allí se recibe el conocimiento para alcanzar la sabiduría. Este
centro no está desarrollado en el ser humano común, pero pueden activarse
mediante el trabajo Consciente sobre sí mismo, de sus impulsos inferiores, y la
transmutación de las energías-pensamiento de baja frecuencia grabadas en la
impronta.
Solo cuando se libera al corazón, la mente, trabajará con
energías-pensamientos de amor puro —no a través EGO— para que trascienda.
Entonces será posible “ver lo que no se ve”: acceder a la realidad más allá de
las apariencias, percibir cuerpos sutiles y conectarse con la ConSciencia
Superior. El proceso de desarrollo humano es único para cada individuo,
influenciado por factores genéticos, ambientales y experiencias personales.
Están los humanos con una Conciencia distorsionada
presentando trastornos de personalidad caracterizado por una falta fundamental
de empatía afectiva, remordimiento y conexión emocional profunda. Ellos pueden
parecer "normales" o incluso carismáticos gracias a la "máscara
de cordura", que les permite imitar emociones y manipular socialmente.
Tienen empatía cognitiva (entienden racionalmente las emociones ajenas) pero
carecen de empatía afectiva (no las sienten). Por eso, no pueden experimentar
amor y ni la compasión. Ellos operan en entornos sociales, laborales o
institucionales, ocultando su naturaleza. Ellos —debido a diferencias genéticas
y neurológicas— carecen de empatía afectiva y no pueden experimentar compasión
o amor auténtico, aunque puedan imitarlo. Mientras que muchas personas pueden
desarrollar Empatía y Amor Consciente.
Esta disociación les permite manipular con precisión, ya
que "saben la letra, pero no la música". Actúan con pleno
conocimiento, pero sin conexión emocional ni ética y muchos operan en empresas,
política y altos cargos, donde su encanto superficial, falta de empatía y
habilidad manipuladora les permiten ascender a altos cargos e incluso llegan a
ser líderes mundiales. Ellos con su encanto se transforman en lobos con deseos
de poder y ustedes son sus corderos servidores. Ellos son individuos
conscientes de la diferencia entre el bien y el mal, pero carecen de
remordimientos, de compasión, de amor y moral. No son "locos", sino
fríos manipuladores, calculadores y que actúan con intención y planificación.
La conexión con el amor se expresa de formas diferente,
pero esto no implica que todos tengan la misma capacidad emocional o
espiritual. "TODOS SOMOS UNO" en el plano trascendental, pero
aplicarla sin discernimiento conduce a idealizaciones peligrosas, especialmente
frente a personalidades que manipulan usando la apariencia de bondad.
No puedes ser lo que no eres ni dar lo que no tienes: el
Amor, la ConSciencia y la Transformación requieren Autenticidad, no
idealización. "TODOS SOMOS UNO", pero en el plano de la realidad
humana 3D, no son iguales en capacidad emocional, desarrollo o intención.
La creencia de que "todos tienen una sombra" es
más cómoda que aceptar que algunos viven en una oscuridad permanente, sin
capacidad para el amor compasivo. Esta negación colectiva, parte de la sombra
social, evita enfrentar una realidad incómoda: que el poder a menudo favorece
rasgos del lado oscuro.
Admitir que algunas personas carecen de Conciencia Moral
—como los psicópatas— no equivale a llamarlas "malvadas" en un
sentido moral o religioso, pero se acerca peligrosamente a esa idea. La
humanidad tiende a elegir lideres sin Conciencia y sin poseer una Compasión
inherente. Si los líderes son sin Consciencia, entonces quienes lo eligen son
sin Consciencia. Uno atrae lo semejante.
Su ciencia les atribuye a esos comportamientos como una
enfermedad mental o a factores externos, como está poseído o de locura, para no
enfrentar el hecho de que algunos seres humanos son capaces de maldad
planificada y calculada por su libre albedrio, no por patología.
El amor objetivo trasciende el amor humano basado en
necesidades, deseos o proyecciones del EGO. No es un sentimiento pasajero ni
una emoción ligada al apego, sino una entrega Consciente, profunda y responsable
que surge del sacrificio de las ilusiones del YO. Implica aceptar al otro en su
totalidad —luz y sombra— sin buscar completarse a través de él.
Este amor no se fuerza ni se idealiza; es el resultado de
un trabajo interno que purifica el corazón y la mente. No depende de
condiciones externas, sino de una vivencia auténtica que conecta con lo
trascendente y no religiosa. Solo quienes han integrado su sombra pueden
acceder a él, porque ya no la proyectan, sino que aman desde la libertad y la
verdad.
El amor objetivo va más allá del sentimiento o la
conexión emocional con otra persona; es una vivencia expansiva, sabia y
comprensiva que abarca toda la existencia. No se basa en apego ni reciprocidad,
sino en una ConSciencia unitaria que ve y actúa desde la totalidad. El problema
no está en la palabra "amor", sino en su interpretación humana,
reducida a emociones, posesión o deseo. En la "tercera densidad", el
amor se confunde con las pasiones y lo sexual. El amor verdadero, en cambio, es
acción Consciente, compasión y sabiduría activa. El amor objetivo es el amor
incondicional, que no depende de intereses personales, emociones cambiantes o
beneficios mutuos. A diferencia del amor subjetivo (egoísta), ama
incondicionalmente a la persona por quien es, independientemente de la relación
que tenga con uno mismo.
Características
clave:
·
Incondicionalidad:
Se enfoca en la otra persona sin preguntar "¿cómo puede
beneficiarme?".
·
Aceptación
Real: Implica reconocer y amar a la persona tal como es, aceptando sus capacidades
y limitaciones reales en lugar de idealizaciones.
·
Respeto a la
libertad: Busca el bienestar del otro, respetando su autonomía e incluso
permitiéndole ser fiel a sus propios deseos, sin posesión.
·
Desinterés:
No busca satisfacer necesidades emocionales propias ni llenar un vacío, sino
brindar bienestar.
En contraste, el amor subjetivo se basa en cómo el otro
me hace sentir o qué obtengo de la relación.
El amor no es solo emoción, sino conocimiento y luz: una
esencia que trasciende el sentimiento. Amar es saber, conocer profundamente lo
que aman, y no amar lo no conocen. El verdadero amor puro se logra alcanzar
solo con — conocimiento, entendimiento y coherencia— el alma conduce a la iluminación y revela su
sabiduría. El amor verdadero exige verdad porque solo desde el conocimiento
—ver lo que es— puede surgir un compromiso auténtico con el otro. Sin esta
base, lo que llaman amor conduce al apego o necesidad. Por lo tanto, amar es un
acto de conocimiento y responsabilidad, no de posesión.
El movimiento de la Conciencia ha generado una
espiritualidad híbrida —una falsa Conciencia — contaminado por un narcisismo
espiritual: el uso de prácticas espirituales para reforzar el EGO, en la cual
se sienten verdaderamente espirituales, pero evaden el sufrimiento colectivo —
mientras se ignora la injusticia social, la inseguridad, la pobreza, el caos,
los conflictos y guerras.
La verdadera ConSciencia no es aislarse del mundo, sino
comprometerse con él desde la compasión y la verdadera realidad. Si realmente
fueran Conscientes desde su espiritualidad, no habrían permitido la pérdida de
sus derechos ni la devastación como está ocurriendo sobre el planeta, ni el
asesinato de miles de niños inocentes de Palestina y eso crea consecuencias.
Dios no castica, toda lo que suceda a priori es por consecuencia por haberlo
permitido.
Ustedes imaginan que no están en la 3D, que están en la
4D y están por alcanzar a la 5D e inclusive otros manifiestan que están en la
5D. Queridos míos, piensen… si ustedes estuvieran en una dimensión superior
¿estarían repitiendo las mismas experiencias que padecen en su realidad en la
Actualidad terrestre? Ustedes permanecen en la 3D repitiendo los mismos
eventos, no logran salir de los patrones de la vieja Conciencia Humana
—conflictos y guerras— y es de su propia oscuridad colectiva. Muchos de ustedes
no creerán esta información, la descartaran y dejaran de leer el conocimiento
de este canal. Pero con el tiempo se darán cuenta por los acontecimientos que
ocurrirán. Esto no es para atemorizarlos. Ustedes con su libre albedrio
eligieron experimentar lo que sucede en vuestro mundo. Para que ocurra un
cambio sobre el planeta, primero debe caer el Imperio Romano con todo su poder
y luego sus líderes tiranos. Los verdaderos y no de quienes son señalados. De
esa manera lograran una Paz definitiva —no duradera por intereses creados.
Para que el amor sea un agente de cambio positivo, es
esencial reconocer y enfrentar la oscuridad del mundo, no evadirla. Centrarse
solo en resolver compasivamente el sufrimiento y necesidades que padece la
humanidad — no con intereses, sino con un amor Compasivo. Enfocarse únicamente
en "enviar amor" a líderes o al mundo, sin acción concreta, puede
convertirse en una proyección emocional que alimenta la ilusión de cambio sin
confrontar realidades. El negar emociones, injusticias o la oscuridad colectiva
no genera paz, sino hipocresía espiritual.
El amor verdadero respeta el libre albedrío de la
personas y naciones, no las impone. Amar no es proyectar energía, sino actuar
con verdad, justicia y responsabilidad en el mundo real. Uno puede tener
pensamientos positivos y emociones elevadas, pero si se basan en mentiras o
creencias falsas, no generan un aumento real de Conciencia. Creer en mentiras, por buenas intenciones que
se tengan, alimenta la entropía psicológica y espiritual, distorsionando la
percepción y bloqueando el crecimiento. La verdad es el fundamento del amor
auténtico.
El cambio, de una Conciencia no viene de repetir verdades
superficiales, sino de mirar el espejo con honestidad, enfrentar las ilusiones
y actuar desde la verdad. Solo así el amor puede ser transformador. Solo el
Conocimiento —verdadero, profundo, libre de ilusión— puede unir a las personas
más allá de creencias, culturas o emociones. El Gran Amor no es
sentimentalismo, sino acción Consciente nacida del entendimiento real. Es el
poder que surge cuando dos seres, desde extremos opuestos, ven la misma verdad
y actúan desde ella.
Ustedes están "creando esta realidad actual"
con el pensamiento. Vuestra percepción es una interfaz evolutiva que oculta la
realidad para facilitar la supervivencia. Aunque no puedan percibir plenamente
la realidad, pueden trabajarla —con conocimiento, entendimiento y amor puro— y
su comprensión pueden expandir vuestra ConSciencia. El ser humano no crea la
realidad por voluntad, la realidad emerge a través del miedo, la incoherencia,
falta de conocimiento y de las emisiones de emociones de baja frecuencia —falta
de amor puro.
Todas las líneas —potenciales de eventos reales— existen
como posibilidades del “cambio” dentro de las manifestaciones. Cuando se habla
de deseos y "decretos", estos no operan en el vacío, sino dentro de
un contexto de la totalidad de las almas en contacto con el Ser Superior donde
la ConSciencia interactúa con el potencial Consciente que influyen
inevitablemente en el resultado total. Creer en una realidad distinta de lo que
es genera un conflicto con el orden del universo, aumentando el caos.
Buscar la verdad requiere equilibrio entre lo interno y
lo externo: sin trabajo interior, el activismo se basa en proyecciones; sin
acción exterior, la espiritualidad se vuelve evasiva. Un ser no
"sintonizado" interiormente es vulnerable a la desinformación, pues
carece de discernimiento. Solo desde un instrumento interno depurado
—consciente de su sombra— puede uno ver y actuar en alineación con la verdad.
Es entender tu "máquina", el aspecto físico —tu mente, emociones y
condicionamientos— es esencial para ver sin distorsión. Las creencias generan
disonancia cuando enfrentan evidencia contradictoria, lo que lleva a la
negación, racionalización o rechazo de la verdad.

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